QUINTA MONROY

Este proyecto nace por la necesidad de radicar a 100 familias que por 30 años habían estado ocupando ilegalmente un terreno de 0.5 hectáreas en el centro de la ciudad de Iquique. A pesar de que el costo del terreno era 3 veces mayor de lo que la vivienda social puede pagar por suelo, se decidió que estas familias serían reubicadas dentro del mismo terreno y no expulsadas hacia la periferia de la ciudad.

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Debido al bajo presupuesto con el que se contaba (US$7,500 por familia) el cual debería de cubrir los costos del valor del terreno, la urbanización y la arquitectura, se llegó a la conclusión de que las viviendas tuvieran una superficie de 36 m2 y que los usuarios de las viviendas serían los que ampliarían la superficie de la misma hasta llegar a un máximo de 70 m2 por vivienda.

La forma en la que se logró que las viviendas pudieran ampliarse hasta la superficie deseada y con el mejor aprovechamiento del terreno fue tomando como concepto un edificio vertical, el cual solo puede crecer en su primer piso de forma horizontal y en su último piso de forma vertical. Por lo tanto tomando solo estos dos volúmenes se logró lo que se buscaba, libre crecimiento de las viviendas tanto horizontal como verticalmente y el máximo aprovechamiento del terreno.

Por lo tanto la obra finalizada entregada a cada familia solo estaba terminada al 50%, incluyendo dentro de ese porcentaje las partes básicas de la vivienda (baños, cocina, escaleras y muros medianeros.), pero a la vez diseñada para que al momento de ampliar la vivienda estos elementos se integraran a la perfección a las nuevas ampliaciones.

Para realizar el análisis especifico del proyecto Quinta Monroy, tenemos que separar dos aspectos importantes, uno de ellos es el aspecto relativo al conjunto residencial, y por otra parte el aspecto relativo a la unidad tipológica de vivienda.

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

El conjunto residencial Quinta Monroy fue pensado desde un inicio como un proyecto de vivienda social, por lo tanto no incluye dentro del mismo: núcleos, unidades de trabajo, ni espacios comerciales, pero la inexistencia de equipamientos dentro del complejo no es por falta de previsión, si no por la buena ubicación con la que ya cuenta el proyecto, estando muy cerca del centro de la cuidad que ya cuenta con todos los equipamientos necesarios para sus habitantes.

Al introducir el espacio colectivo entre el espacio público (de las calles y pasajes) y el privado (de cada casa), se logra una propiedad común pero de acceso restringido, que permite dar lugar a las redes sociales, áreas de juego infantil, reuniones de vecinos, etc.

La falta de áreas verdes es un punto negativo del proyecto debido principalmente al ajustado presupuesto con el que se contaba. Si se cuenta con espacios públicos pero todos ellos solo son espacios de tierra sin considerar ningún tipo de área verde.

Al solucionar la mayor cantidad de viviendas en la menor cantidad de terreno posible se sacrificó la buena orientación de por lo menos la mitad de la viviendas, pero todas por lo menos reciben 2 horas de sol durante el solsticio de invierno.

La mala orientación es un problema para varias viviendas, pero la ventilación cruzada no lo es para ninguna ya que todas las viviendas en su fase inicial y en su fase de ampliación están planeadas para tener ventilación cruzada natural. Por lo tanto la ventilación de forma artificial o la ventilación por medio de un patio interior no son necesarias para el buen funcionamiento climático de las viviendas.

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

El punto fuerte de este proyecto a nivel de conjunto residencial es la gran posibilidad que tienen los usuarios de las viviendas para ampliarlas sobre sus necesidades. Toda la estructura de las viviendas está planeada para soportar las futuras ampliaciones. Dando así un juego en las fachadas de espacios vacios y llenos.

En cuanto a la tipología de la vivienda, la gran libertad que te da de ampliarte hasta el doble del tamaño original te brinda una gran gama de posibilidades. Puede ser utilizada como una habitación para renta, una oficina, etc.

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

Si bien, al ser una vivienda de interés social, esta cuenta con las necesidades básicas (baños, cocina, escaleras y muros medianeros.) por lo tanto las áreas de lavado, almacenaje, despensa, etc. deben de ser planeadas dentro de alguna ampliación dentro de la vivienda o bien por medio de algún mueble prefabricado.

Otro problema que presenta este proyecto, son las dimensiones tan chicas o la falta de atención hacia las personas con capacidades diferentes. El ingreso a la segunda planta no cuenta con ningún tipo de equipamiento que ayude a una persona con discapacidad a subir de una manera más sencilla. Dentro de la vivienda el espacio tan reducido del baño no permite que más de una persona pueda ingresar al baño para asistencia de alguna persona con discapacidad.

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

© Elemental – Cristóbal Palma – Tadeuz Jalocha

Las áreas comunes dentro de la vivienda tienen muy buena comunicación entre ellas, la estructura del edificio permite visuales ininterrumpidas entre cada espacio, y el acceso a los servicios es fácil y sin obstáculos, ni existe la necesidad de pasar por áreas privadas de la vivienda, las cuales cuentan con las mismas dimensiones entre ellas. Tanto las losas de entrepiso como los muros para ampliar la vivienda son fácilmente removibles y reutilizables para las futuras ampliaciones.

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Las instalaciones sanitarias se encuentran todas ubicadas en la misma vertical para facilitar la bajante de las aguas, pero no se encuentran en unión con las del vecino por lo que cada elemento vertical de 3 volumenes cuentan con su propia instalación.

En resumen, podemos decir que el proyecto Quinta Monroy resuelve de muy buena manera la redinsificacion de la zona, dando una mejor calidad espacial y de vida a los usuarios de las viviendas. Lamentablemente las ampliaciones de las viviendas a nuestro parecer se genera ya de una manera muy desordenada ya que quedan en manos de los usuarios, generando frentes totalmente diferentes rompiendo así con la geometría de las fachadas.

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La falta de áreas verdes dentro del fraccionamiento y la falta de diseño de los patios que se generan entre viviendas es un área a atacar, la cual mejoraría mucho la calidad de vida del fraccionamiento tanto como de las viviendas.

Por otro lado, viviendo en un mundo donde las ecotecnologias cada día se aplican más a la construcción de las viviendas, se debería de haber pensado ya en algún espacio para captación de aguas pluviales así como el aprovechamiento de las losas de azotea con paneles solares para el ahorra energético de las viviendas.

Tomando cuenta estos puntos a nuestro parecer seria un prototipo de vivienda que se pudiera emular en varias partes de Latinoamérica.


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AUTORES-AS: Carlos Ogonaga, Carlos Cervantes, Silvia Millanes


BIBLIOGRAFIA:
Aravena, Alejandro; Iacobelli, Andrés: “Elemental. Manual de vivienda incremental y diseño participativo”, Hatje Cantz, 2012.

FICHA:
Proyecto: QUINTA MONROY
Ubicación: Iquique, Chile
Año: 2003-05
Arquitectos: Aravena, Iacobelli, Montero, Cortese, Cerda



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